Jueves 18 de Noviembre de 1999.

Paul Bowles  ha muerto bajo el cielo protector de Tánger. Cuando realizaba algunas de las fotografías que puedes ver en esta web estaba leyendo sobre el en Marruecos. Viviendo allí  comprendí porqué para los de mi generación era un mito. Paul se tomó el acto de escribir y de vivir como una religión. Viajero impenitente viajó por América, vivió en Méjico , Europa y Asia donde compró una pequeña isla en Ceilán, se instaló definitivamente en Tánger  en 1952 de donde no se ha movido  nada más que para viajar por Marruecos y el Sahara y alguna vez a Nueva York o Madrid cuando quería escuchar a alguien interpretando su música . Aunque su notoriedad le llego cuando 40 años después  Bernardo Bertolucci tomo su primera novela publicada en 1949, EL CIELO PROTECTOR y la llevó al cine con Jhon Malkovich y Debra Winger y en la que el hacia un pequeño papel. Esta web va a dedicar en su homenaje una selección de relatos de algunos de sus amigos sobre la ciudad de Tánger y su relación con Paul y Jane Bowles.

 

"Ni cuando esté muriéndome voy a decir que hubo una época en la que me sentía maduro, porque uno siempre está cambiando y nunca llega a nada. Llegar a algo tampoco es necesario. Morir sí, todo lo inevitable es necesario".- Paul Bowles                                       

"A partir de un cierto punto, ya no hay posibilidad alguna de retorno. Ese es el punto que es preciso alcanzar"  de Franz Kafka

LECTURA

TANGER,1950 por Truman Capote ©

Lunes 22 de Noviembre de 1999

Abdelouahid Boulaich acaba de cerrar la puerta de tú casa en Tanger dejando en la penumbra esas viejas maletas de tú primer viaje, mientras tus restos  se preparan para viajar a Nueva York, donde reposarán junto a los de tus padres. Alguien le ha preguntado a Boulaich - ¿ Qué aprendió de Bowles?- << Me enseñó a perdonar, a pensar que nadie es mejor que otro, a que no puedes mentir: hay que decir sólo lo que has visto, no puedes decir nada que tú mismo no hayas comprobado, sobre todo si hablas de otras personas. Era un hombre que jamás ordenaba nada: te decía, quizás podríamos hacer esto.., y te dejaba tomar a tí la decisión>>

Un dia fue a verle una joven, que le besó en las mejillas, y él le devolvió el beso. Ella dijo: "Los mejores besos los da Paul". Y Bowles, tímido siempre, lejano y silencioso, se puso rojo como un adolescente. En esta ciudad literaria, todo parece estar en silencio como Bowles cuando oscurecía. - Juan Cruz

MEMORIAS DE UN NOMADA  de Paul Bowles ©1972 Grijalbo © 1990

LECTURA

Fragmento final